Algunas veces, cada vez menos, algo dentro de mí insiste en recordar un rostro somnoliento en la madrugada de una fría noche ahora remota. Algunas veces, me parece que aún puedo ver ese rostro entre las figuras que dibuja el humo de un cigarrillo mientras camino por una calle a media luz en una noche que llega a ser del todo fría. Entonces, de pronto, el viento cambia de dirección, acaricia mi cabello y me hace levantar la mirada hacia el cielo. Las estrellas están en el mismo lugar de siempre. Entonces, de pronto, me doy cuenta que sigo vivo.
lunes, 7 de diciembre de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
#134
El tiempo pasa sin que haya forma de evitarlo. Algunas veces, sin embargo, el tiempo se detiene por un instante y lo vuelve eterno. Otras veces, recuerdos de diversos momentos se mezclan en una nebulosa en la que el pasado y el presente se vuelven uno, una espiral que me atrapa sin que pueda hacer nada.
La llovizna de una noche de invierno es de pronto un mediodía viendo el cielo azul bajo la sombra de un cerezo, me parece que era otoño entonces. El olor del pan recién salido del horno, las luces de los autos, una discusión a medias en una esquina. Fantasmas que empiezan a agitarse atraídos por la distorsión del tiempo en una noche de invierno que de pronto se convierte en aquel momento que debería ser lejano pero no lo es. Me detengo y aprieto las manos en los bolsillos, tratando de salir de este caos y volver a la relativa normalidad del presente. La calle es ahora cuatro años más joven y la observo desde la ventanilla de un bus, el sabor de un cigarrillo en mis labios después de una tarde en el cine viendo una película que no puedo recordar. Doy un paso y todo se desvanece. Al viento trae frías gotas de lluvia que me ayudan a volver. El aire huele a pan recién salido del horno. Las luces de los autos en la avenida tratan de alejar las sombras de una noche de invierno en Lima. Algunas veces el tiempo es sólo en una gran tontería.
domingo, 26 de julio de 2009
#133
Camino bajo la oscura sombra de los árboles en una noche de invierno con una ligera llovizna. Me gusta el silencio de esta calle. Me ayuda a despejarme antes de emprender el viaje de regreso a casa. Llego a la avenida, y es como volver de pronto a la realidad. El ruido. Las luces. La gente. Una silueta en la distancia. Una sombra que resulta familiar, aunque ha estado lejos de mi mundo por un buen tiempo. Aún no me ha visto. Podría cruzar la avenida, pero eso atraería su atención. Podría pasar de largo, fingir que no he notado su presencia. Ya es muy tarde. Sabe que estoy ahí, y sabe que la he visto. Me saluda mientras pasa a mi lado, y eso de alguna forma resulta reconfortante por un momento. Sigue su camino y yo sigo el mío. No puedo evitar la sensación de que esta sombra anuncia la presencia de un fantasma del que creí haberme deshecho hace un par de años. Al parecer algunos fantasmas simplemente se resisten a desaparecer. O será quizás que mis fantasmas nunca desaparecen del todo sino que pasan a un segundo plano mientras esperan una oportunidad para volver a aparecer. Después de todo, parte de su esencia está ligada a algunos de esos buenos momentos. Siento la llovizna en mi rostro. Observo a mi alrededor y enciendo un cigarrillo. El humo llena mis pulmones, se arremolina a mi alrededor y luego se desvanece agitado por una fría ráfaga de viento que me resulta reconfortante. Un pequeño hechizo para seguir cuerdo.
jueves, 4 de junio de 2009
#113
Una vez más camino bajo la ligera llovizna de la noche limeña, cuando siento que alguien me observa desde alguna parte del jardín a mi izquierda. Me detengo, giro la cabeza y puedo ver varios arbustos, algunas piedras grandes que supongo sirven de decoración para el grass, un árbol y algunas flores que crecen al lado de los escalones de la entrada de esta casa a la cual no había prestado mayor atención hasta ahora. Aún siento la mirada posada sobre mí, aunque no puedo ubicarla. No hay nadie en las ventanas ni en el pequeño balcón del segundo piso. Me paro de frente a la casa para ver mejor, y mientras la recorro con la mirada de un extremo a otro capto un ligero movimiento en el rabillo del ojo derecho. Me sobresalto. Las veces que esa clase de cosas han sucedido no han sido muy agradables. Mis músculos se tensan por instinto, aunque eso no sirva de mucho si las cosas van por el camino por el que fueron antes. Entonces escucho el maullido. Dirijo la mirada en dirección al origen del sonido casi sin pensarlo, acostumbrado a ubicar a mis gatos por sus maullidos durante años. Al lado de un arbusto, oculto por una sombra proyectada caprichosamente sobre el primer escalón de la entrada, un pequeño y regordete gato siamés me mira con curiosidad e inclina la cabeza hacia un lado. Me pregunto qué lo habrá llevado a maullar para llamar mi atención. Le sonrío y sigo mi camino recordando la época en que mis gatos me esperaban en la ventana de mi habitación al volver de clases.
miércoles, 20 de mayo de 2009
#108
Subo a la azotea de la casa para contemplar la ciudad y respirar un poco antes de ir a dormir. No es algo que haga con frecuencia, pero de pronto sentí ganas de subir esta noche. Observo la gruesa línea de nubes en el horizonte, apenas visible por encima de la densa neblina que empieza a cubrir la ciudad. El viento arremolina el banco de neblina a mi alrededor y me envuelve, trayendo nuevamente los fantasmas que creí haber desterrado hace una semana. Había olvidado por completo que aún quedaba magia remanente aquí arriba, lejos del mundo. Es curioso. Debería haber también algo de eso en el resto de la casa, sobre todo en el estudio, pero no lo he sentido hasta ahora. Claro que es probable que el hecho de pasar mucho tiempo ahí haya terminado por convertir esa magia remanente en algo tan familiar que ya no trae esos fantasmas. O será que de alguna forma espero que esa energía no desaparezca y la acepto y paso por alto los fantasmas que habitan allí. Un par de cigarrillos, algo de whiskey y unas horas de sueño deberían ser un buen hechizo para alejarlos a todos de una buena vez. Tengo que ir a trabajar dentro de siete horas, así que tengo tiempo suficiente para hacerlo y continuar con mi vida como si nada hubiese pasado. O al menos sin dar señales obvias de que algo realmente sucedió durante la noche. Una buena dosis de café por la mañana completará el hechizo.
martes, 5 de mayo de 2009
#101
lunes, 4 de mayo de 2009
#100
domingo, 26 de abril de 2009
#93
Mientras empiezo a disfrutar el exquisito pollo al horno de mamá y me sirvo un poco más de ensalada, me asalta de pronto la sensación de que en alguna parte está ocurriendo algo que de una forma u otra me va a afectar. Trato de ignorar la sensación sepultándola bajo otros pensamientos mientras me llevo un trozo más de pollo a la boca y veo en la televisión el partido de fútbol, igual que casi todos los domingos. Media hora más tarde he terminado de almorzar y me sirvo un vaso de chicha morada apenas tibia, el complemento perfecto para un almuerzo delicioso, y de pronto siento que el celular empieza a vibrar en mi bolsillo derecho, el timbre me indica que es alguien bastante cercano. Tengo la sensación de que esto es lo que había sentido hace un rato.
Aló. Terminando de almorzar. No, no hay problema, ¿qué fue? Bueno, nunca me ha pasado. ¿Probaste en el modo a prueba de fallas? Ya, entonces puede ser un driver. Tal vez si restauras el sistema, es como retroceder el tiempo hasta la última vez que funcionó bien. Claro, eso podría servir, por si acaso ten a la mano el disco de instalación porque puede ser que necesites una instalación fresca para solucionarlo. Ya pues, cualquier cosa me mandas un mail.
La netbook de Micky se había declarado en huelga hacía cosa de una hora y necesitaba mi ayuda. Algunas veces me da miedo tener esas corazonadas, pero al menos esta vez no fue nada serio.
jueves, 16 de abril de 2009
#84
La carretera es un mundo distinto cuando hay neblina. Los faros de los buses ven como antorchas difuminadas en medio de la noche brumosa. Estelas rojas como borrones pasan al lado de mi ventana mientras trato de adivinar a lo lejos el horizonte, las estrellas y la luna ahora menguante. Es como estar dentro de una nube, pero a la vez es distinto. Hay una cierta magia en recorrer una carretera cubierta por un banco de neblina, incluso cuando esa carretera está ubicada al borde de un abismo frente al mar. No puedo evitar la sensación de que entre la neblina puede aparecer de pronto la silueta de una pareja de hadas jugando y riendo en la oscuridad interrumpida por las luces de los camiones y los buses. O quizás algún fantasma perdido en busca del destino que no pudo cumplir en vida. Tengo la sensación de que incluso sería posible escuchar el canto de alguna sirena si uno presta atención en medio del rumor de las olas y el ronquido de los motores, o que de pronto la luna va a aparecer entre la niebla y su breve luz va a iluminar algún pequeño duende que trata de cruzar la carretera.
Tal vez sea sólo que estoy soñando despierto, o que desperté a medias mientras volvía a casa y me di cuenta que estábamos en medio de un banco de neblina y mi imaginación empezó a volar. Sea como sea, de todas formas, sentirse en un mundo distinto y mágico es una sensación agradable.
jueves, 9 de abril de 2009
#77
El olor del café me da la bienvenida a un nuevo día, y entre las brumas de una mañana definitivamente otoñal me parece ver la figura de un hada solitaria que se despereza al borde de una maceta. Supongo que si no hay un jardín, las macetas son bienvenidas como refugio y hogar. Tal vez le vendría bien tener un caracol que le haga compañía mientras espera la visita de otras hadas o algunas mariposas. ¿Se alejará si me acerco a compartir mi café con ella? Nunca he pensado en si las hadas tomarán café. Sé que toman té (al menos algunas), y que lo prefieren con miel, pero no sé si también tomarán café. Me viene de pronto la imagen de una pareja de hadas tomando café sentadas sobre una hoja mientras ven las nubes pasar y los humanos a su alrededor ni siquiera se dan cuenta que están ahí.
Afuera se desata una nutrida lluvia de gotas finas, y de pronto tengo la oportunidad de ver la lluvia entre los hilos de vapor de la taza de café. Las hadas bailan en la lluvia y juegan en la tierra húmeda de la plaza que sí tiene caracoles que las acompañen. Abro la ventana y una fresca brisa me acaricia el rostro, una caricia arcana que trata de tentarme una vez más. Esta será la segunda noche de plenilunio y seguramente vendrá con una ligera llovizna o algo de neblina que permita a las hadas seguir insinuándose al límite de la visión de los humanos. Finalmente es otoño.
lunes, 16 de febrero de 2009
#33
Hay neblina afuera. La ciudad tiene un aspecto distinto cuando está cubierta de neblina, un cierto aire místico recorriendo las calles en una noche de verano que se va tornando algo fría después de haber estado fresca. Diminutas gotas de lluvia bailan en el aire a mi alrededor, una suerte de ritual en un mundo arcano que no se deja ver de buenas a primeras. Incluso ahora no puedo verlo, aunque siento algo de su magia a mi alrededor, entre las oleadas de neblina, el viento fresco y el cielo sin estrellas. Las hadas deben estar ahí, bailando entre las plantas húmedas en los jardines, riendo traviesas mientras los humanos pasamos junto a ellas sin darnos cuenta de su presencia, ocupados con nuestro propio mundo de preocupaciones y carente de magia. Al menos esta noche puedo sentir esa magia una vez más.
La ciudad susurra mientras camino por las calles ligeramente humedecidas por la neblina. de esta noche arcana. La ciudad sabe que su existencia es una de las razones por las que las hadas ya no se dejan ver. También sabe que no es enteramente su culpa, sino de los humanos que prefieren ver cemento y césped donde las hadas ven llanuras y bosques. Observo en silencio la luz amarillenta de un poste, una polilla revoloteando alrededor de la lámpara se detiene de pronto y siento que alguien me sonríe desde alguna parte entre las macetas de un jardín oculto a la sombra de un muro alto. Las hadas me dan la bienvenida. Algún día me dejaran verlas.
martes, 10 de febrero de 2009
#28
Diez millones uno, ciento noventa y dos, uno a dieciséis, los números vienen uno tras otro en medio de las brumas cósmicas, breves sombras interactuando entre ellas, apareciendo y despareciendo caprichosamente bajo un sol que brilla gris en un cielo púrpura. Una voz llama a la distancia en un idioma que no alcanzo a entender, las palabras recorriendo el viento convertidas ahora en un susurro de fractales formando hipocampos infinitos enclaustrados en espirales conexas. Una delgada línea violácea murmura un sendero de gravilla oculto en un bosque de árboles cuyas copas se pierden entre las nubes cuánticas que se forman y luego se desvanecen en el cielo púrpura. Partículas subatómicas viajan por el sendero de gravilla violácea, formando una alegre comparsa silenciosa que deja rastros celestes en el aire. Un aro de humo brota de un cigarrillo recién encendido en el horizonte, y se alza hacia el cielo para convierte en una nube cuántica que ahora envuelve el susurro fractal de aquella frase pronunciada en un idioma que no es de esta realidad irreal y psicodélica. Una fila de números primos se filtra en mi nariz, lenta y ordenada como una columna de hormigas que avanza por el asfalto en busca de un caramelo olvidado. La familiaridad de la sensación trae algo más a la mente, algo que empieza a cubrir el cielo y a devorar las nubes cuánticas y los hipocampos fractales. Las partículas subatómicas detienen su marcha y dejan salir un suspiro, volviéndose uno con el resto del universo que se desvaneces lentamente. El olor del café llena mis fosas nasales. Despierto.
domingo, 1 de febrero de 2009
#20
Acabo de darme cuenta que no había posteado nada en todo el día. Por alguna razón pensé que había escrito y publicado al mediodía, y dejé pasar el resto de la tarde dibujando, escuchando música, ordenando mi colección de juegos de rol y bajando más canciones para el Frets On Fire. Un día productivo en mi vida geek, salvo por el hecho de no haber posteado. Debe haber sido parte de La Conspiración Del Candado.
La Conspiración Del Candado es algo que un amigo y yo inventamos en medio de una resaca, y es la mejor explicación que tenemos para esos momentos en que simplemente no hay forma de encontrar las cosas que estuvieron ahí hace poco tiempo. Como cuando no encuentras la llave que estaba en el velador, para luego encontrarla debajo de la almohada. O las medias que desaparecen misteriosamente y nunca vuelven a ser vistas. O los lapiceros que nunca están a la mano. Ese día pasamos media hora buscando el candado que la noche anterior había estado en la mesa junto a mi encendedor, y que al final terminó estando debajo de una ruma de papeles que nadie había tocado en meses. Supongo que el candado a su vez forma parte de una conspiración más grande, junto con el jabón mutante que aterroriza los rincones de la casa de una amiga. Con el paso del tiempo, empezamos a culpar al candado de otros eventos fortuitos, como baterías descargadas muy pronto, café insípido, chicles en la suela del zapato y demás imponderables. Así que es posible que la confusión con el posteo de hoy haya sido culpa del candado.
viernes, 2 de enero de 2009
Thor asusta a un ladrón
Acabo de leer esta noticia casi de casualidad.
Un escocés llamado Torvald Alexander volvía a su casa después de una fiesta de año nuevo a la que fue disfrazado de Thor, con capa roja, casco y armadura de papel metálico. Cuando Torvald llega a su casa se topa con un ladrón ebrio, el ladrón se asusta con el sujeto de más de 1.80m vestido de vikingo y se lanza por la ventana para huir... sin zapatos.
'Nuff said.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Iron Maiden en Lima, parte 3
A las 11.58pm de ayer salieron en preventa las entradas. Desde el principio fue un caos en la red y en las líneas telefónicas, aunque algunos afortunados pudieron comprar sus entradas en pocos minutos. Por alguna razón TuEntrada no acepta tarjetas de débito por teléfono, lo cual hizo las cosas más difíciles para muchos (mi tarjeta de crédito estaba al borde del sobregiro y el website del banco me daba problemas para pagar), pues nos vimos condenados a seguir y seguir intentando con el ya sobrecargado website de TuEntrada.
Primer intento y se cuelga en el segundo paso. F5, mil veces F5 y finalmente me sale un mensaje de error. Segundo intento igual. Gen me timbra y tratamos infructuosamente de hablar por teléfono. Finalmente aparece en el messenger, ha estado intentando desde las 11.58 y ella misma no puede creerlo (tampoco yo, esta chica me sigue sorprendiendo). Renegamos juntos por mensaje instantáneo. Veo el tweet de enrikebrujo, ya consiguió su entrada. Me alegro por él, pero sigo renegando porque aún no puedo conseguir la mía. Tercer intento, cuarto, quinto... paso ya del décimosexto intento y sigo sin suerte. Mientras tanto las cosas siguen igual con el banco.
Pasa hora y media y el website se sigue colgando en el segundo paso. Voy a la cocina por una taza de café y al volver veo que finalmente van apareciendo las imágenes del segundo paso. La emoción se vuelve frustración cuando veo que la página no cargó bien y tengo que volver al principio. Pasa el tiempo, Gen y yo seguimos renegando via messenger. Van ya más de dos horas y media cuando el banco finalmente me deja pagar mi tarjeta de crédito. Gen me avisa que su llamada finalmente entró y está comprando la entrada. Me siento tentado a decirle que me compre una, pero no quiero que su tarjeta de crédito colapse, así que le digo que seguiré intentando y empiezo a llamar también.
Han pasado ya tres horas y el website de TuEntrada simplemente ha colapsado y no hay forma de acceder a él. Las líneas siguen congestionadas. TuEntrada = Epic fail.
Gen ya se fue a dormir y yo sigo presionando el botón de rellamada una vez tras otra. Empiezo a escribir este posteo simplemente para hacer un recuento de lo ocurrido, pero se va convirtiendo en un raje. Una voz femenina me sorprende con un "buenos días" al otro lado de la línea. Una entrada para Iron Maiden en Lima, zona Trooper por favor. ¿Mi DNI y mi nombre? Claro que sí. ¿Número de tarjeta? OMFG, la tarjeta la tarjeta la tarjeta, la bendita tarjeta está justo frente a mí. Respiro. Ya. Señor Therion Ravenwing ha comprado usted una entrada para el concierto de Iron Maiden en Lima el 26 de marzo del 2009, zona The Trooper, puede recogerla a partir del miércoles. Gracias. La voz femenina corta la llamada y esa frase sigue sonando en mi mente. Trato de pronunciarla para convencerme de que es real, de que finalmente voy a estar en el moshpit cuando toquen Fear of the Dark... me estoy hiperventilando. Tengo que twittearlo. Tengo que contárselo a Fani. Tengo que revisarlo y postearlo. Tengo que llamar a Gen.
'Nuff said.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
A lo Solid Snake
¿Recuerdan en Metal Gear Solid cuando Snake se camufla en una caja de cartón? Mis amigos y yo (y el resto del mundo) nos hemos burlado de eso durante años ¡pero resulta que sí funciona!
Hace unos días un preso turco se fugó de una cárcel alemana usando una caja de cartón. Claro que no se puso la caja encima y caminó agachado como Solid Snake, sino que se hizo enviar por correo. ¿Cómo es eso posible? El sujeto estaba produciendo útiles de escritorio junto con otros internos (como cuando los presos peruanos hacen llaveros y chucherías), al final de su turno simplemente se metió en la caja junto con el embarque y lo subieron al camión del correo, y una vez fuera de la prisión se lanzó del camión. Todavía no lo encuentran.
'Nuff said.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Spellbook, random page #2
I was talking to a woman who isn't there anymore, but her shadow was looking at me.
I hear her voice from somewhere around, and I react to it as I always did. It echoes in the air, coming to my ears from a place beyond this plane of existence.
domingo, 8 de junio de 2008
Spellbook, random page #1
I am hoping for the serendipitous chance of a series of coincidences that will eventually lead to the ultimate synchronicity.
domingo, 1 de junio de 2008
Un hada sentada dentro de en un frasco
Mientras buscaba imágenes de hadas como referencia para algo que estaba por dibujar (y que por ahora sigue siendo un proyecto), me topé con las pequeñas hadas hechas por Rosa Grueso, una escultora española que fabrica muñecas únicas. La mayor parte de su obra son hadas, aunque también hay por ahí algunas sirenas y faunos y una bruja en su escoba.
Ahora, si tan sólo pudiese conseguir una...
'Nuff said.
Hay un monstruo bajo la cama
Estaba leyendo Applegeeks después de varios días, y Ananth había posteado un link a una serie de fotografías bastante impactantes de Joshua Hoffine, todas basadas en miedos infantiles. Sólo estoy poniendo el link a las fotos que aparecen en Sooth Brush, las demás las pueden ver siguiendo el link en el nombre del fotógrafo. No las vean si son impresionables.
'Nuff said.